Honduras

"HONDURAS AGUANTA QUE EL PUEBLO SE LEVANTA"

La resistencia continúa

De forma permanente el pueblo hondureño se mantiene en la calle movilizado contra el golpe de Estado. Ni la represión de los golpistas, ni las negociaciones de San José han logrado desmoralizar la lucha popular contra el golpe. De forma permanente en estos 44 días se han dado manifestaciones que con mayor o menor grado de intensidad han garantizado la permanencia del movimiento popular en las calles.
Las movilizaciones encabezadas por el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado (FNR) han recorrido todo el país. Hacen parte de las manifestaciones de resistencia la huelga del Magisterio Nacional, del sindicato del Instituto Nacional Agrario, de los trabajadores de la Empresa de Nacional de Energía Eléctrica, del servicio meteorológico nacional y de sin número de servidores públicos y organizaciones populares.
El FNR se ha convertido en la principal expresión organizativa y en la conducción política de las movilizaciones contra el golpe. El Frente continúa levantando las banderas del regreso incondicional del Presidente Zelaya, de la Asamblea constituyente y del castigo a los golpistas, las cuales se han convertido en las principales consignas de la resistencia.
En la última semana se han presentado movilizaciones en todo el país y se protagonizaron enfrentamientos entre estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma y las fuerzas represivas cuando estas intervinieron por la fuerza en la universidad.

Se preparan masivas movilizaciones

De momento hay una gran expectativa por la convocatoria a dos concentraciones masivas en Tegucigalpa y San Pedro Sula, previstas para el lunes 10 y martes 11 de agosto. Se espera que hacia el martes 11 lleguen caminatas provenientes de distintos departamentos y regiones del país.
Frente a la posibilidad de un nuevo ascenso en la movilización los golpistas amenazan con más represión. Se han convocado a los reservistas de las Fuerzas Armadas, contingentes de militares se han desplazado a las dos principales ciudades del país y las zonas aledañas del Parlamento y de Casa Presidencial continúan fuertemente militarizadas.
Para ese mismo martes los golpistas habían anunciado la visita de una misión de la OEA, la cual ha sido cancelada el domingo 9 por la mañana argumentando la supuesta asistencia de José Miguel Insulza dentro de la comitiva. En el fondo probablemente están previendo masivas movilizaciones y preparando el escenario para nueva represión.

El gobierno golpista no logra normalizarse

Los principales medios hondureños intentan difundir una normalización del país y presentar las movilizaciones como hechos aislados y vandálicos sin mayor importancia. El gobierno golpista se sostiene en el apoyo de las fuerzas armadas y no ha logrado echar andar el país de forma normal, lo cual es evidente en varios de los sectores del funcionalismo público.
En el marco de la convocatoria del Tribunal Supremo Electoral para realizar elecciones en noviembre empieza a crecer un sentimiento de rechazo a los candidatos de los partidos liberal y nacional, Elvin Santos y Pepe Lobo, quienes tienen dificultades para presentarse en público y han pretendido guardar silencio frente al golpe y no tener que reconocer a viva voz su evidente respaldo a los golpistas.

La embajada yanqui y el Plan Arias

En este intento de normalización la embajada de los Estados Unidos asume un papel protagónico, buscando garantizar una salida negociada desde arriba basada en el Acuerdo de San José. El fin de semana recién pasado el Embajador Hugo Llorens solicito una reunión con el Frente Nacional de Resistencia con la clara intención de conocer de primera mano la posición del frente sobre el Acuerdo de San José; el propio embajador manifestó que la única alternativa viable para la embajada norteamericana es en base a lo estrictamente planteado en el Plan Arias, el cual debe ser firmado en la propia ciudad de San José.
La principal dificultad que enfrenta el "Plan Arias" es el rechazo del Frente Nacional, quien ha manifestado hasta el momento que el único punto que aceptan es el del regreso del Presidente Zelaya, en tanto que la renuncia a la constituyente o la amnistía propuesta en el Plan son inaceptables.
Cada vez resulta más evidente que el Plan Arias es el dispositivo desatado por la embajada yanqui y los golpistas para condicionar el regreso de Zelaya a la renuncia de las principales consignas del movimiento popular. La aceptación de Zelaya de dicho plan, marca una ruptura de hecho y un reconocimiento de la principal política del imperialismo.

Zelaya, el Plan Arias y la constituyente

La principal preocupación del imperialismo y los golpistas es la forma y las condiciones en la cual Presidente Zelaya regrese al país, abogando por un regreso donde el movimiento popular no tenga condiciones de sostener la consigna de la constituyente. La intención es que el regreso de Zelaya sea sobre los hombros del Plan Arias y no sobre los del movimiento popular; para firmar el Acuerdo de San José los golpistas necesitan garantizarse que las movilizaciones no continuarán y que el llamado a una constituyente se disipará, por lo menos hasta las próximas elecciones que legitimen el nuevo gobierno liberal o nacional.
Para que el Plan Arias se torne viable necesitan del reconocimiento del frente o de al menos algunos de sus dirigentes, de ahí el lobby de la embajada gringa que probablemente tienda a profundizarse en los próximos días. No basta con el ya explicito reconocimiento de Zelaya al acuerdo, necesitan de un acuerdo con quien da hoy sustento a las resistencia en Honduras.
Las movilizaciones de esta semana son muy importantes por que pueden significar una avanzada hacia la consolidación del paro nacional y hacia la profundización de la lucha popular en las calles. El destino de Honduras se juega hoy en las calles y bajo la conducción del frente nacional, solo la movilización popular tiene la última palabra.

10 de Agosto de 2009